Imagina ser un chaval de 18 años, con el corazón dividido entre dos tierras. Eloy Nebreda, un joven talento de la cantera de la Real Sociedad, está a punto de cumplir uno de sus mayores sueños: debutar con la selección absoluta de Cuba, gracias a su doble nacionalidad por parte de madre. Desde las polvorientas canchas del barrio Las 400 en Alquízar, Cuba, hasta los verdes campos europeos, su historia es un viaje emocionante.
Un camino lleno de esfuerzo
Nacido en San Sebastián y fichado por la Real con solo 12 años, Eloy siempre ha destacado por su velocidad y habilidad. Su juego no solo ha llamado la atención en España; sus recientes actuaciones han dejado boquiabiertos a los técnicos cubanos. Después de hacer magia en el campo contra equipos como el Athletic y el Barcelona, llegó la noticia que todos esperaban: sería convocado para jugar con su país. ¡Qué gran orgullo para él y su familia!
Su padre Fernando y su madre Yaneldys han sido pilares fundamentales en esta aventura. Cuando recibieron la llamada que aceleraría el proceso de doble nacionalidad para Eloy, todo cobró sentido. Cada verano pasaba tiempo en Alquízar, conectando con sus raíces y haciendo sentir orgullosos a sus abuelos. La pasada semana fue clave: después de no poder participar en el Mundial sub 20 debido a problemas burocráticos, finalmente le llegó la oportunidad dorada.
Ahora se une a leyendas como Oyarzabal y Kubo en una lista repleta de estrellas del fútbol internacional que representan a la Real Sociedad. Con contrato hasta 2029, este chico tiene mucho futuro por delante y nosotros no podemos más que emocionarnos al verlo dar pasos tan grandes hacia su sueño.

