En un emocionante recorrido por la Liga de las Naciones, España se ha convertido en un auténtico parque de atracciones. La selección, liderada por Luis de la Fuente, ya tiene claro quién será su próximo rival en semifinales y no podemos evitar sentir esa mezcla de nerviosismo y expectación. Con jugadores como Nico, Lamine y Unai Simón brillando con luz propia, el equipo nos invita a disfrutar de un juego ofensivo que engancha desde el primer minuto.
Un espectáculo lleno de sorpresas
La noche contra Holanda fue un claro reflejo de lo que es ser parte de este equipo divertido. Claro, hubo momentos de descontrol que casi nos hacen morder las uñas, pero al final, hasta los penaltis se convirtieron en una fiesta para los aficionados. Aunque echamos en falta la solidez de Rodri en el centro del campo, no podemos negar que jóvenes talentos como Huijsen han llegado para darlo todo. Nico estuvo imparable por la izquierda y Lamine nos regaló un golazo que quedará grabado en nuestra memoria.
A pesar de algunos tropiezos durante la tanda decisiva, Unai demostró ser un portero soberbio durante todo el encuentro. No obstante, lo más importante es que España sigue fiel a su estilo ofensivo que tanto le ha dado: ¡no hay vuelta atrás!
El caos del calendario futbolístico
No podemos dejar pasar la oportunidad de criticar a la UEFA por su disparatado calendario. Tres eliminatorias tuvieron prórroga porque parece que a ellos les divierte poner a los jugadores al límite mientras organizan simposios sobre lesiones. La final se programó justo antes del Mundial de Clubes… ¿de verdad? Con fechas así, solo queda preguntarse qué pasará con nuestros deportistas.
Cuidado con el monte
Parece increíble tener que hablar sobre rescates tan necesarios este fin de semana debido a imprudencias en actividades deportivas al aire libre. La Guardia Civil tuvo que intervenir para salvar a quienes decidieron desafiar a la naturaleza sin pensar en las consecuencias. Practicar senderismo puede ser arriesgado y más aún si decides hacerlo sin sentido común; hemos visto casos trágicos recientemente.
No debería haber sido necesario poner en peligro tanto sus vidas como las del servicio público cuando había otras opciones. Es hora de reflexionar sobre nuestras decisiones y cómo estas afectan no solo a nosotros mismos sino también a quienes están ahí para ayudarnos.