Sevilla está en un momento crítico y los ojos están puestos en Suso. El gaditano, quien ha sido un pilar del equipo, se enfrenta a sus últimos meses como jugador del Sevilla. Tras una larga ausencia por lesiones, su regreso es más que esperado. ¿Podrá engancharse de nuevo al ritmo frenético de la competición?
La lucha por mantenerse a flote
El equipo ha vuelto a los entrenamientos con la mente puesta en el crucial partido contra el Valladolid este domingo. Después de sufrir una dolorosa derrota ante el Barcelona, se siente la presión. La palabra que más resuena estos días entre jugadores y aficionados es unión, porque solo juntos pueden salir del bache y evitar que la situación se vuelva insostenible.
García Pimienta enfrenta un verdadero desafío. Con cinco bajas importantes, incluidas dos sanciones para el próximo encuentro, tiene que hacer malabares con lo que tiene. La plantilla corta pesa, y Suso emerge como uno de esos recursos vitales que pueden marcar la diferencia. Su escasa participación esta temporada —tan solo 232 minutos repartidos en ocho partidos— no ayuda, pero su talento es innegable.
A medida que se acerca el final de la temporada, García Pimienta le exige a Suso más compromiso: «En estos 15 partidos restantes nos tiene que ayudar muchísimo». Las expectativas son altas; recordemos aquel golazo inolvidable contra la Juventus en las semifinales de Europa League. Es hora de dejar atrás las dudas y demostrar lo que vale.
Suso decidió quedarse y cumplir su contrato hasta junio, desechando ofertas tentadoras en invierno. Ahora debe encontrar su lugar nuevamente en el equipo y demostrar que sigue siendo clave para alcanzar las metas del Sevilla. La afición espera ansiosa verlo brillar otra vez.