La historia de Haitam Abaida es un vaivén emocional que nos deja a todos con el corazón encogido. Ayer, el delantero del Málaga dio un nuevo paso atrás en su recuperación al tener que abandonar la sesión de entrenamiento debido a molestias en su isquiotibial izquierdo. Una noticia que, lamentablemente, no sorprende a nadie.
Un retorno prometedor y otro tropiezo inesperado
El club ha confirmado lo que todos temíamos: «Ha sufrido unas molestias en los músculos isquiotibiales de la pierna izquierda», decía el comunicado. Y uno no puede evitar preguntarse ¿hasta cuándo? Este joven talento marroquí solo ha podido jugar dos partidos en esta temporada, y ahora deberá someterse a pruebas médicas para determinar la gravedad de esta nueva lesión.
Este no es el primer capítulo amargo en su historia. Recuerdo cuando se rompió el ligamento cruzado anterior hace más de un año. Desde entonces, hemos visto cómo luchaba por volver al campo, con esa chispa y pasión que siempre le han caracterizado. Su último partido fue hace poco tiempo, una victoria 1-0 contra el Huesca donde apenas pudo estar 13 minutos en juego antes de que Sergio Pellicer tuviera que sacarlo por otra dolencia.
Pellicer había manifestado recientemente su entusiasmo por ver a Haitam de vuelta: «Tiene unas condiciones excepcionales y cada vez lo veo mejor», decía con esperanzas renovadas. Pero hoy todo ese optimismo se ve empañado por esta nueva dificultad. Con solo 21 minutos disputados este curso y sin haber jugado desde septiembre del año pasado, ahora toca esperar nuevamente por los resultados médicos mientras soñamos con verlo enfundarse otra vez la camiseta blanquiazul.