Jon Ander Aramburu, el ala-pívot del Fibwi Mallorca, se encuentra en un momento crucial. A pocos días de un partido que puede marcar el rumbo de toda la temporada, su ánimo es un reflejo del espíritu del equipo. Después de recibir un golpe en los entrenamientos, no tiene claro si podrá jugar el vital derbi contra el Palmer este viernes a las 21:00 en Son Moix. Pero eso no lo detiene; está decidido a darlo todo en lo que él mismo califica como una «final a vida o muerte». No le asusta la presión y asegura que aunque han tenido trece derrotas seguidas, dependen de sí mismos para salvarse. «Si nos hubieran dicho esto al principio, muchos habríamos firmado», confiesa con determinación.
Un camino lleno de obstáculos
La realidad del Fibwi Mallorca ha sido dura este año. Tras regresar a Primera FEB, la ilusión se ha visto empañada por una racha negativa que les ha dejado estancados en solo nueve victorias desde hace tres meses. De soñar con los playoffs a estar colgando de un hilo antes del último encuentro. «Sabemos que estamos haciendo las cosas bien más allá de los resultados; queremos llevarnos la victoria», expresa Aramburu desde un Palau silencioso, pero que promete ser una auténtica caldera el día del derbi.
A pesar de la situación crítica, Jon Ander recuerda que mantenerse en la categoría sería fundamental para validar el proyecto. Desde su perspectiva, después de una primera vuelta esperanzadora, factores externos como decisiones arbitrales han complicado las cosas en esta segunda mitad de temporada. Pero también reconoce: «Otros equipos están igual o peor; aún dependemos de nosotros». La llegada reciente del nuevo entrenador tampoco ha traído alivio; pero Aramburu defiende su trabajo y apela a dejar atrás cualquier búsqueda de culpables.
Con cada vez menos margen para error, ganar al Palmer exige regresar a sus raíces: defensa sólida y juego en equipo. Jon Ander sabe bien que perderse en distracciones podría complicarles aún más la vida: «Los veteranos tenemos que mantener la calma y observar cómo comienza el encuentro», subraya. Y aunque hay otras variables como depender del Tizona Burgos para salvarse también, su enfoque es claro: «Si ganamos nuestro partido estamos salvados». Mientras tanto, agradece ese apoyo incondicional de la afición: «Desde el primer día nos han transmitido fuerza y contamos con ellos».

