El Palmer Basket Mallorca volvió de su visita al Pabellón Josean Gasca con las manos vacías, después de perder 82-65 contra el Inveready Gipuzkoa. Desde el primer momento, la superioridad en el rebote de los donostiarras y las dificultades para anotar del equipo mallorquín se hicieron evidentes. A pesar de que Atienza trató de mantener viva la esperanza con algunas canastas importantes, Gipuzkoa supo aprovechar su juego interior y comenzó a tomar ventaja.
Una primera mitad llena de tropiezos
A lo largo del primer cuarto, el conjunto dirigido por Juani Díez no encontró la puntería desde la línea de tres puntos, terminando con un desalentador 1 de 8. Con cada error, se notaba más la presión en sus caras. Atienza logró conseguir 11 puntos que mantuvieron al Palmer en el partido (19-15), pero todo se fue complicando cuando Gipuzkoa empezó a marcar distancias.
En el segundo cuarto, Varela y Atienza intentaron reaccionar desde fuera, pero eso no fue suficiente. La falta de acierto ofensivo del equipo palmesano se hizo palpable y obligó a pedir un tiempo muerto a Juani Díez tras ver cómo Gipuzkoa aumentaba su ventaja (27-18). A pesar del esfuerzo individual de Joan Feliu con sus tiros a media distancia, que fueron los pocos destellos positivos en una primera parte que terminó con una diferencia alarmante: 47-29.
A medida que avanzaba el tercer cuarto, Tate anotó rápidamente, ampliando la ventaja local a +20. El Palmer intentó reponerse y logró reducir distancias momentáneamente hasta 12 puntos. Pero errores clave como faltas antideportivas cortaron cualquier intento serio de remontar. Finalmente, aunque hubo momentos donde brilló su orgullo competitivo y lograron un parcial breve positivo, el marcador final dejó claro que la permanencia en la categoría está ahora más complicada que nunca.

