El entrenador del CD Atlético Baleares, Luis Blanco, no puede ocultar su entusiasmo al hablar sobre el próximo partido contra el RCD Espanyol B. Este encuentro, programado para el 4 de abril de 2025, es más que un simple juego; es una oportunidad para volver a un lugar donde ha crecido tanto como persona como en su carrera. «Es un partido especial para mí, pero al final lo que queremos es salir con la victoria», comenta Blanco con esa chispa en los ojos.
Un reto emocionante
Con una reciente victoria ante el UD Alzira, los blanquiazules se preparan para enfrentarse a un rival duro, actualmente cuarto en la clasificación. “No va a ser fácil”, reconoce Luis. “Este equipo tiene mucho potencial y cada partido tiene su propia historia. Pero estamos motivados, buscamos esos tres puntos vitales para seguir ascendiendo”.
Blanco está convencido de que están en un buen momento, aunque sabe que siempre hay margen para mejorar. La presión emocional es palpable: «Cada choque es complicado; si ganamos nos distanciamos, pero si perdemos podríamos estar igualados. Así que estamos enfocados solo en este domingo».
Agradecido por tener a la mayoría de sus jugadores disponibles, añade con humor: “Es un bendito problema tener tantas opciones; todos quieren jugar y eso significa que tenemos calidad en la plantilla”. Confiando plenamente en su equipo, sabe que cada jugador aporta algo único y valioso.
Y cuando se trata del rival, no se queda atrás: “Son competitivos y saben manejar diferentes estilos de juego. En estas categorías eso es clave. Tenemos que estar atentos porque será un duelo equilibrado donde las oportunidades se decidirán en las áreas”. Cada minuto cuenta y este enfrentamiento promete ser una batalla apasionante.

