El Atlético Baleares sigue su camino en este incierto 2025 y, aunque no logra la victoria, ha conseguido un punto en un partido que tuvo más sombras que luces. Este domingo se enfrentó al Terrassa, donde el equipo local se adelantó gracias a Boere, quien aprovechó un error monumental de Toni Ramon justo antes del descanso. El marcador reflejaba un 1-0 y los balearicos estaban obligados a sacar algo positivo de ese encuentro.
Un penalti casi milagroso
A pesar de que el equipo dirigido por Jaume Mut había salido con intención de llevarse los tres puntos, las cosas no salieron como esperaban. Andone fue el encargado de intentar cambiar la dinámica; sin embargo, el dominio del balón pasó rápidamente a manos del Terrassa. A medida que avanzaban los minutos, las ocasiones brillaban por su ausencia, y la falta de ideas en ataque era alarmante. Pero cuando parecía que nada podía cambiar, llegó el momento decisivo: un penalti dudoso señalado por el árbitro Baiges Dones. En ese instante crítico, Florín Andone no falló desde los once metros y logró igualar el marcador en el último suspiro.
Así es como una tarde decepcionante se transformó en un empate salvador para un equipo que necesita urgentemente reencontrarse consigo mismo y recuperar la confianza perdida.