En un giro de acontecimientos que ha dejado a muchos boquiabiertos, Donald Trump ha lanzado un ataque directo contra Giorgia Meloni, la primera ministra italiana. ¿La razón? Su defensa del Papa León XIV y su negativa a involucrarse en el conflicto de Irán. El expresidente, quien había visto en Meloni una aliada valiente, ahora confiesa que se equivocó al pensar que ella tenía coraje. “La inaceptable es ella”, sentencia Trump en una entrevista con Corriere della Sera, añadiendo que no le importa si Irán tiene armas nucleares que podrían poner a Italia en peligro.
Un desencuentro inesperado
Las palabras de Meloni sobre el Papa fueron catalogadas como «inaceptables» por el magnate estadounidense. En medio de su desencanto, expresó que “Italia nunca volverá a ser la misma” y criticó cómo la inmigración está afectando al país y a toda Europa. Además, lamentó que los italianos paguen precios de energía exorbitantes sin querer luchar por su suministro vital desde el estrecho de Ormuz. “Le pedí que enviaran lo que quisieran allí, pero finalmente no hicieron nada”, reveló.
Pero eso no fue todo; Trump redobló sus críticas hacia el Papa, afirmando sin tapujos que no entiende la realidad iraní y subrayando las terribles cifras de manifestantes muertos en aquel país. Mientras tanto, Meloni defendió al pontífice recordando su rol como líder espiritual y abogando por la paz en lugar del conflicto.
En un contexto donde las tensiones entre Washington y el Vaticano aumentan cada día más, este intercambio es solo una muestra más de cómo las relaciones políticas pueden cambiar tan rápidamente. Lo cierto es que tanto el ex presidente como la líder italiana están caminando sobre una línea muy fina entre sus posiciones ideológicas y lo que esperan lograr para sus países.

