La reciente noticia que ha dejado a muchos boquiabiertos es la decisión de Anthropic de vetar el acceso público a su nuevo modelo de inteligencia artificial, Claude Mythos Preview. ¿La razón? Su asombrosa capacidad para hackear otras empresas, algo que consideran un auténtico peligro para la seguridad global.
Este modelo no es cualquier cosa; tiene habilidades de programación y ciberseguridad tan avanzadas que la compañía ha optado por lanzarlo bajo un estricto control. En lugar de permitir que cualquiera tenga acceso a esta tecnología, han presentado el Proyecto Glasswing, una iniciativa destinada a un grupo selecto de más de 40 organizaciones. Entre ellas destacan gigantes como Amazon, Apple y Google.
Un salto cuántico en ciberseguridad
A través del Proyecto Glasswing, estas empresas podrán aprovechar la potencia de Mythos para identificar y solucionar vulnerabilidades en sus sistemas antes de que los hackers hagan de las suyas. Durante las pruebas internas, esta IA mostró una capacidad sorprendente: encontró fallos ocultos en los sistemas operativos más utilizados sin necesidad de intervención humana. Uno de los hallazgos más impactantes fue una vulnerabilidad en OpenBSD que había estado camuflada durante ¡27 años!
El impacto en el mercado ha sido inmediato. Las acciones de compañías tradicionales del sector ciberseguridad han caído entre un 5% y un 11%. Hay un temor palpable entre los inversores: ¿podría esta IA autónoma dejar obsoletos sus productos? A pesar del revuelo, muchas firmas ya se han sumado al Proyecto Glasswing e integran esta nueva tecnología.
No obstante, este anuncio también ha atraído la atención del gobierno estadounidense. El presidente Jerome Powell y otros altos funcionarios se han reunido con ejecutivos bancarios para discutir los potenciales riesgos cibernéticos que plantea Mythos. Y no es para menos; si algo nos ha enseñado la historia reciente es que el avance tecnológico puede traer consigo tanto oportunidades como amenazas.
Parece claro que Anthropic está caminando por una cuerda floja entre innovación y riesgo. La relación con el Pentágono tampoco está en su mejor momento tras las controversias sobre la catalogación de su tecnología como un riesgo nacional.

