Era una noche cualquiera en el hotel Rey Don Jaime, en Santa Ponça, cuando de repente, un estruendo rompió la tranquilidad del lugar. Una de las turistas que estaba allí lo vivió en primera persona y no ha podido olvidar ese momento. Mientras esperaba ser reubicada junto a otros huéspedes, compartió su relato con los medios: «Escuchamos un ruido muy grande y pensábamos que era un ataque terrorista. La gente salió corriendo, asustada».
La británica recordaba cómo, justo el día anterior, había estado cenando en esa misma zona. Esa conexión hizo que la situación fuera aún más impactante para ella. «Por esto estamos más en shock aún», subrayó con voz temblorosa.
La rápida reacción ante el caos
A pesar del miedo palpable entre los comensales, la mujer destacó la rapidez con la que se actuó tras el incidente: «Afortunadamente salimos todos fuera muy rápido. En la calle vi a algunas personas con lesiones, pero por suerte eran menores».
En medio de todo este revuelo, ella y los 519 clientes que estaban alojados en uno de los hoteles más emblemáticos de la zona se encontraron esperando noticias sobre dónde serían realojados. «Nos han dicho que nos van a reubicar. La gente del hotel se ha portado bien con nosotros», comentó agradecida mientras trataba de encontrar algo de calma.
El accidente ocurrió alrededor de las 21:30 horas, cuando el suelo cedió sin previo aviso en uno de los comedores del complejo turístico. Las autoridades ya están investigando las causas detrás de este inesperado suceso que dejó a muchos con el corazón en un puño.

