El reloj marcaba las 6.30 de la mañana cuando el barrio de Bons Aires se vio sacudido por un incendio que, como una tormenta inesperada, arrasó con todo a su paso. Tres contenedores quedaron hechos cenizas, mientras que un coche cercano también se llevó lo suyo, y el tendido eléctrico sufrió las consecuencias del fuego voraz.
Los vecinos de la calle Ticià y alrededores no podían creer lo que estaban viendo. Con el humo elevándose hacia el cielo, las primeras llamadas al 112 comenzaron a sonar para alertar sobre la situación. En cuestión de minutos, patrullas de la Policía Local y los Bombers de Palma llegaron al lugar para intentar controlar el caos.
La lucha contra las llamas
A medida que los equipos de emergencia trabajaban para sofocar las llamas, la magnitud del desastre se hacía evidente. Tres contenedores calcinados eran solo el principio; además del coche dañado y el impacto en la infraestructura eléctrica, la fachada cercana también quedó marcada por el rastro del humo. La Policía Nacional ha tomado cartas en el asunto y ya está investigando qué pudo haber originado este incendio que dejó a muchos con una preocupación latente.

