En un giro inesperado, el ministro de Asuntos Exteriores alemán, Johann Wadephul, ha puesto sobre la mesa una propuesta que podría cambiar las reglas del juego en la Unión Europea. En su más reciente declaración, aboga por deshacerse del principio de unanimidad en cuestiones de política exterior y seguridad, algo que podría facilitar mucho las decisiones dentro de este bloque antes de que acabe esta legislatura en 2029.
Wadephul no se ha mordido la lengua. En una entrevista con medios del grupo editorial Funke, expresó: «Para ser un actor realmente capaz a nivel internacional y madurar como UE, debemos abolir este principio». Y es que tras los recientes acontecimientos relacionados con Ucrania y las sanciones a Rusia, parece claro que este sistema no está dando los frutos esperados.
El bloqueo húngaro y sus repercusiones
A estas declaraciones les llega una situación tensa: Hungría, bajo el mando del primer ministro Viktor Orbán, está frenando un crédito crucial de 90.000 millones de euros destinado a Ucrania. Orbán acusa a este país de bloquear el suministro de petróleo ruso por el oleoducto Druzhba. Una jugada bastante complicada que pone en jaque no solo la ayuda económica sino también las relaciones diplomáticas entre naciones.
A medida que se acercan las elecciones parlamentarias húngaras del 12 de abril, donde Orbán podría perder su posición, Wadephul ha señalado con optimismo: «Los húngaros decidirán democráticamente qué liderazgo quieren». Pero lo importante aquí es cómo esto puede influir en nuestra colaboración futura con cualquier gobierno húngaro.

