MADRID, 4 Abr. (EUROPA PRESS) – En un giro inesperado, Irán ha decidido rechazar una oferta de Estados Unidos que proponía un alto el fuego de dos días. Todo esto ocurre en un clima lleno de incertidumbre, donde las supuestas negociaciones entre ambos países parecen más bien un juego de ping-pong verbal. Según una fuente anónima que habló con la agencia iraní Fars, el gobierno estadounidense intentó mediar a través de un ‘amigo’ para establecer una tregua temporal.
Un rechazo contundente
Sin embargo, Irán no se ha tomado esta propuesta muy en serio y su respuesta no llegó por escrito; simplemente continuaron con sus intensos ataques. Esto refleja la tensión palpable que se vive desde que comenzó este conflicto tras la ofensiva desatada contra la República Islámica a finales de febrero por Estados Unidos e Israel.
La confusión es tal que mientras Donald Trump afirmaba este miércoles que los iraníes estaban pidiendo un alto el fuego, al día siguiente Esmaeil Baqaei, portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, desmentía rotundamente cualquier tipo de negociación y acusaba a los estadounidenses de hacer “demandas irracionales”. Con tantas versiones encontradas, ¿quién puede decir realmente qué está sucediendo?
A todo esto hay que sumarle el drama humano detrás del conflicto: según datos oficiales, ya hay 2.076 muertos por los bombardeos –216 de ellos son niños– y más de 100.000 edificios civiles han sido dañados o destruidos. La Media Luna Roja también señala que unas 600 escuelas y casi 300 centros médicos han sido impactados durante estas cuatro semanas de ataques sin compasión.

