La mañana del pasado sábado 28 de marzo se tornó caótica en las Avenidas de Palma cuando un joven ucraniano, de apenas 30 años, decidió que no podía dejar pasar la ocasión de hacer una escena. Este personaje, tras ser adelantado por un taxi en el carril reservado para transportes públicos, reaccionó lanzando su bicicleta contra el vehículo y tirándose él mismo sobre el capó. Todo un espectáculo que terminó con la luna delantera hecha añicos.
Un encuentro inesperado
Imagínate la situación: la taxista circulaba tranquilamente cumpliendo con su trabajo cuando, al adelantar al ciclista, este perdió los papeles. ¿Qué le pasó por la cabeza? La verdad es que es difícil entender cómo alguien puede llegar a tal extremo solo porque le han adelantado. Según cuentan fuentes cercanas a lo sucedido, el joven comenzó a increparla como si ella hubiera hecho algo malo. ¡Pero si no había ninguna infracción por su parte!
Poco después de este arranque de furia, justo cuando el taxi se detuvo en un semáforo cerca de una conocida floristería, sucedió lo impensable: lanzó su bicicleta contra el cristal y se arrojó sobre el coche. El resultado fue evidente: daños importantes en la luna delantera y otros desperfectos que dejaron claro que esto no fue un simple ataque pasajero.
Afortunadamente, había un agente fuera de servicio que presenció toda la escena y no dudó en actuar. En cuestión de minutos logró retener al agresor antes de que pudiera escapar y dio aviso a sus compañeros para que llegaran al lugar y tomaran declaración a la taxista afectada.
Después de ser detenido y puesto a disposición judicial, el joven quedó libre bajo orden de la magistrada tras ser asistido por su abogado. Un desenlace sorprendente para una historia que comenzó como un simple trayecto en taxi pero acabó convirtiéndose en una anécdota digna de recordar.

