La realidad que enfrentan nuestras escuelas en las Baleares es alarmante. Cada vez son más los docentes que levantan la voz para advertir sobre cómo el turismo está ahogando las oportunidades educativas de nuestros jóvenes. «Salir del aula no puede depender de cuánto dinero tengamos», clama con indignación uno de los profesores afectados.
Una cifra desorbitada
Imagínense, 17.000 euros por una noche en Eivissa, ¡es casi lo que muchos ganan en un año! Esto se traduce en que organizar una simple salida escolar se vuelve prácticamente imposible para muchas familias. El mensaje es claro: si no tienes dinero, tus hijos se quedan sin experiencias educativas valiosas.
Y lo peor es que esto no solo afecta a los alumnos. Las instituciones educativas están siendo empujadas a una situación insostenible, donde el turismo parece haber monopolizado todo y la educación queda relegada a un segundo plano. Nos preguntamos, ¿hasta cuándo dejaremos que esto ocurra? La lucha por una tarifa justa es necesaria y urgente.

