El sábado comenzó con un aire pesado en Cuba. A las 18:32 horas, la isla experimentó su segundo apagón total en solo una semana, y no hay que ser adivino para saber que la situación ha dejado a muchos con un sabor amargo. La Unión Eléctrica, la empresa estatal encargada del suministro, anunció la desconexión total a través de sus redes sociales. En su escueto mensaje, ya se vislumbra el protocolo de emergencia para intentar restablecer el servicio.
Una crisis que se repite
Este apagón llega apenas días después de otro corte similar, el primero del año, y deja al descubierto un problema que parece crónico. La gente en la isla está cansada; hay una frustración palpable porque cada vez son más comunes estos episodios de oscuridad.
Cuba justifica estas dificultades alegando un bloqueo energético impuesto por Estados Unidos, que no hace más que agravar la situación. Recordemos que desde enero han lanzado amenazas sobre aranceles para cualquier país que ose vender petróleo a la isla. Mientras tanto, los cubanos siguen lidiando con esta realidad dura e innegable, esperando con ansias soluciones reales y duraderas.

