En una noche que prometía ser tranquila, la Calle Manacor de Palma se convirtió en el escenario de una historia que bien podría haber terminado en risas, pero que acabó con dos menores metidos en un lío. Todo sucedió el 16 de marzo, cuando la Policía Local decidió poner el ojo en un cuatriciclo ligero donde viajaban dos chicos de 15 y 16 años. ¿La razón? La actitud del conductor, que no dejaba de mirar al coche patrulla, encendió todas las alarmas.
Un intercambio arriesgado
Al llegar a un semáforo rojo, los jóvenes aprovecharon para hacer algo impensable: intercambiarse los asientos como si estuvieran jugando a cambiar de lugar. Pero eso no pasó desapercibido para los agentes del Grupo de Actuación Preventivo (GAP), quienes decidieron actuar rápidamente. No les hizo falta mucho tiempo para interceptar el vehículo y preguntar qué estaba pasando.
Una vez identificados, el chico al volante confesó lo que muchos podrían pensar que es una locura: había dejado a su amigo conducir sabiendo perfectamente que no tenía carné. Los agentes comprobaron que el menor de 16 nunca había tenido ningún permiso y, aunque el otro sí contaba con la licencia AM, ambos se enfrentan ahora a las consecuencias de sus acciones.
Por este motivo, uno fue investigado por un delito contra la seguridad vial y el otro como cooperador necesario. Y como son menores, no tardaron en contactar con sus padres para informarles sobre la situación. Las diligencias penales ya están en manos de la Fiscalía de Menores, así que esta aventura nocturna ha dado un giro inesperado para estos jóvenes.

