En un encuentro que ha capturado la atención de muchos, Rosalía se sentó a charlar con la actriz y presentadora Ana Milán, justo antes del lanzamiento de su esperado disco, ‘Lux’. Fue una conversación reveladora, donde la artista no solo habló de música, sino que también compartió sus reflexiones sobre la fe y la soledad. La entrevista se emitió este miércoles en ‘Ex. La vida después’, coincidiendo con el inicio de su ‘Lux Tour’ en Francia.
Ana, recordando el primer encuentro que tuvieron, mencionó: «Cuando pensé en este programa, tú fuiste lo primero que me vino a la mente». Rosalía, agradecida por ese cariño inicial que sintió de Ana, también expresó su aprecio hacia ella. Durante esta charla tan personal, Rosalía desnudó su alma hablando sobre el significado detrás de ‘Lux’: «Espero que sea un espejo donde cada uno pueda encontrar lo que necesite».
Fe y autoexploración
La conversación giró en torno a temas profundos como la fe: «Rezar es algo muy personal; hay diferentes maneras de hacerlo», confesó. La cantante admitió sentirse protegida por una fuerza superior y compartió cómo ha encontrado consuelo en la oración: «Antes solía acompañar a mi abuela a misa, pero no era practicante. En los últimos años he empezado a rezar más», dijo Rosalía.
El caos generado por la fama le llevó a buscar introspección y conexión consigo misma. Se planteaba quién era realmente: «La identidad es como un chicle… puede expandirse o romperse», reflexionó. Además, compartió uno de sus temores más grandes: «La soledad me aterra; pero ¿quién puede controlar eso?».
A medida que avanzaba la charla, Rosalía reveló detalles íntimos sobre su vida personal: duerme abrazada a un peluche y considera a su hermana como su mejor amiga. También comentó sobre su paso por el psicólogo: «Estuve un año y ahora rezo más que ir al psicólogo; son formas distintas de conocerse».
Con una energía desbordante y ansias de aprender siempre más, cerró afirmando: «Mi misión es hacer música porque es lo que debo hacer para sentirme viva». Y así fue como Rosalía dejó claro que el éxito no es lo importante; ser libre y seguir aprendiendo es lo esencial en su camino.

