Joan Mir, el talentoso piloto mallorquín que nos hizo vibrar con su victoria en el Mundial de MotoGP en 2020, parece estar listo para un nuevo capítulo en su carrera. Después de cuatro años vistiendo los colores de Honda, se rumorea que en 2027 podría cambiar de aires hacia Aprilia. Y lo haría con un viejo conocido: Davide Brivio, quien fue su jefe en Suzuki y quien le ayudó a alcanzar la gloria hace ya unos años.
Un futuro incierto pero emocionante
Aunque dejar Honda puede sonar arriesgado, este movimiento podría abrirle las puertas a una nueva aventura. Imaginemos a Mir pilotando para el equipo Trackhouse, justo al lado del japonés Ai Ogura. Mientras tanto, otro español, Raúl Fernández, podría quedar sin moto. Esta jugada no solo es estratégica para Aprilia; también marca una tendencia interesante en el competitivo mundo del motociclismo.
Por si fuera poco, se habla de que Aprilia está considerando firmar al campeón actual, Pecco Bagnaia, para fortalecer aún más su escuadra oficial. Si finalmente se concreta este movimiento para Joan Mir, sería un paso atrás; pasar de un equipo oficial a uno satélite siempre da que pensar. Sin embargo, ¡no todo está perdido! Con una máquina competitiva y la experiencia acumulada junto a Brivio, hay razones para ser optimistas.
A medida que se activa el mercado y nos acercamos al Gran Premio de Brasil —la próxima cita importante— las especulaciones crecen. La intención es clara: construir algo grande alrededor de Aprilia y reafirmar su posición como uno de los grandes fabricantes del Mundial. Con la trayectoria reciente de Joan Mir, quien aún guarda gratos recuerdos tras tocar el cielo con Suzuki durante la pandemia y conseguir su segundo título tras el conseguido en Moto3 en 2017, estamos ante un cambio que podría ser muy positivo.

