Era un domingo cualquiera en el aeropuerto de Palma, donde la rutina se vio interrumpida por una escena que podría haber salido de una película de acción. Dos hombres, de nacionalidad camerunesa y con 27 años a cuestas, decidieron que las normas no eran para ellos. Aunque tenían billete con Vueling, cuando llegaron a la puerta de embarque, los agentes del mostrador les dijeron que su equipaje excedía lo permitido. La respuesta fue clara: tendrían que pagar una tasa para poder volar.
Pero en lugar de aceptar la situación con calma, estos dos decidieron actuar. Aprovechando un despiste, ¡zas! Corrieron por el pasillo como si estuvieran en una carrera contrarreloj y se metieron a la fuerza en el avión. Aquello no pasó desapercibido para los demás pasajeros, quienes alertaron rápidamente a la Guardia Civil.
La intervención de la Guardia Civil
No tardó mucho en llegar una patrulla al lugar. Los agentes entraron en el avión y pidieron amablemente a los dos intrusos que abandonaran tanto la aeronave como la zona de seguridad del aeropuerto. Pero nada; ellos se negaron rotundamente y mantuvieron una actitud desafiante durante toda la intervención.
Aquello terminó mal para ellos: fueron detenidos por resistencia y desobediencia a la autoridad. Una historia más que nos recuerda que intentar saltarse las normas puede tener consecuencias serias. En definitiva, un episodio más en el día a día del aeropuerto donde las sorpresas nunca faltan.

