En un momento crítico, la Alta Representante de la Unión Europea para Política Exterior, Kaja Kallas, ha lanzado una propuesta que no pasa desapercibida. Este lunes, mientras se preparaba para el Consejo de Asuntos Exteriores en Bruselas, Kallas sugirió la creación de una misión europea o incluso liderada por Naciones Unidas. ¿El objetivo? Mantener abierto el estrecho de Ormuz, ahora bloqueado por Irán tras los ataques de Estados Unidos e Israel.
La urgencia del asunto
“El cierre del estrecho beneficia a Rusia en su financiación de esta guerra”, afirmó con firmeza. Y no le falta razón: es crucial actuar ya. El estrecho de Ormuz no es cualquier lugar; es la principal arteria del petróleo y gas mundial. “Debemos hacer más al respecto”, insistió Kallas, quien se reunió recientemente con António Guterres, el secretario general de la ONU, para discutir cómo replicar la exitosa iniciativa que permitió la exportación de cereales desde el Mar Negro después de la invasión rusa a Ucrania.
Kallas también subrayó que “el cierre del estrecho pone en peligro los suministros hacia Asia”. No se trata solo del petróleo; los fertilizantes también están en juego. Así que las conversaciones con Guterres son vitales. Además, mencionó que la UE ya cuenta con misiones operativas en la región, como ‘Aspides’, diseñada para proteger el transporte marítimo en el mar Rojo y que podría adaptarse al contexto actual.
“Vamos a discutir si podemos modificar su mandato”, añadió esperanzada. Pero no se engañen: conseguirlo será complicado. Sin embargo, Kallas tiene claro que lo primordial es encontrar “la forma más rápida” para asegurar que el estrecho siga operativo. En estos tiempos inciertos, cada decisión cuenta y todos estamos mirando hacia Bruselas.

