En Palma, la historia de un ladrón ha llegado a su fin. La Policía Nacional ha detenido a un hombre español, señalado como el responsable de tres robos con fuerza en centros educativos y sociales. Todo comenzó a principios de año, cuando se registraron tres asaltos entre el 26 de enero y el 10 de febrero en el corazón de la ciudad.
Los afectados denunciaron que este individuo, con características físicas muy distintivas, logró hacerse con un botín valorado en más de 2.500 euros. Entre sus fechorías destacan los 1.800 euros en efectivo sustraídos de un centro social, además de un ordenador portátil y varios objetos personales que no tienen precio para quienes los perdieron.
La captura inesperada
A medida que avanzaba la investigación del Grupo de Robos, los agentes se encontraron ante el desafío de localizar al sospechoso. Sin embargo, gracias a una vigilancia discreta, la madrugada del pasado domingo todo dio un giro. En el barrio del Vivero, unos policías vestidos de paisano observaron a un hombre cubierto por una manta que mostraba comportamientos sospechosos junto a los coches aparcados.
Al acercarse e identificarlo, confirmaron mediante el 091 que efectivamente era el fugitivo buscado. Así fue como terminó la carrera del ladrón: detenido y trasladado a comisaría para responder por sus actos ante la justicia. Un recordatorio más de que no hay lugar para quienes deciden tirar por la borda los sueños ajenos.

