En un rincón de Mallorca, el Ayuntamiento de Ses Salines ha llevado a cabo una serie de obras que prometen cambiar la forma en que se gestiona el agua potable. La reciente sectorización de la red de agua no solo optimiza el consumo, sino que también garantiza que, cuando surjan averías, no haya que cortar el suministro a todo el pueblo. ¡Menuda ventaja para los vecinos!
Con una inversión cercana a los 277.497 euros, totalmente subvencionada por el Consell de Mallorca, estas obras han sido un trabajo arduo y necesario. En palabras del regidor de Mantenimiento, Miquel Rigo, “sabemos que los cortes de agua pueden ser molestos, pero eran imprescindibles para llevar a cabo este cambio”. Y es que sin esos cortes puntuales, muchos problemas futuros podrían haber quedado sin resolver.
Un futuro más eficiente para todos
La intervención ha consistido en dividir la red en sectores independientes y añadir caudalímetros. Esto no solo permitirá un control más preciso del consumo en cada zona, sino que también facilitará la detección rápida de cualquier fuga. Todo esto promete hacer mucho más eficiente el servicio y garantizar una mejor gestión de nuestros recursos hídricos.
El alcalde, Guillem Mas, subraya lo crucial que es esta modernización: “Con esta obra damos un paso muy importante hacia una red más eficiente”. Sin duda, las medidas adoptadas piensan tanto en el presente como en un futuro donde cada gota cuente.
Así que desde Ses Salines nos encontramos ante una transformación significativa que busca mejorar nuestra calidad de vida y hacer frente a los retos venideros. Un pequeño gran cambio para un gran futuro.

