En un emocionante choque de baloncesto, el Hestia Menorca superó con claridad al Palmer Basket Mallorca, que no logró mantener el ritmo en la segunda mitad. Después de una primera temporada dura en la Primera FEB, los mallorquines parecían estar despegando, especialmente tras una victoria clave ante el Tizona Burgos, como bien comentó su entrenador Vicenç Palmer. Pero este derbi balear prometía ser un reto aún mayor, sobre todo sin la presencia de Phil Scrubb, quien estaba a punto de convertirse en padre.
Tensión y emoción desde el principio
A pesar de las adversidades, los chicos de Juani Díez comenzaron con fuerza. Durante los primeros compases del partido, incluso vimos un mate espectacular de Comendador que estuvo a punto de hacer vibrar al público. El encuentro se mantuvo igualado gracias a un buen acierto desde la línea de tres por parte del Palmer. Sin embargo, Sola Iddrisu hizo sentir su presencia y cerró el primer cuarto con un 23-19 para los locales.
Al reanudarse el juego, Menorca mostró su potencial con un parcial inicial que rápidamente les dio una ventaja cómoda. Los visitantes intentaron responder, pero la defensa menorquina fue implacable y antes del descanso lograron una diferencia que parecía insalvable. Y aunque el Palmer reaccionó momentáneamente para reducir distancias, su esfuerzo quedó eclipsado por un tercer cuarto desastroso donde se vieron muy flojos en defensa.
Con un marcador abultado que alcanzó los 16 puntos en contra, el equipo mallorquín trató de recuperar la garra antes del último cuarto. Pero la calidad del Hestia Menorca fue demasiado fuerte y terminaron sucumbiendo con un resultado final de 74-61. A pesar de esta derrota dolorosa, hay luz al final del túnel para el Palmer; aún mantienen vivo su objetivo: conseguir la permanencia y seguir luchando.

