MADRID, 10 de marzo. El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, no ha tardado en dar la cara ante las acusaciones. En una conversación telefónica con su homólogo turco, Hakan Fidan, Araqchi ha dejado claro que su país no está detrás del lanzamiento de misiles interceptados por la OTAN en el espacio aéreo turco. Esta situación se vuelve más tensa después de que el Ministerio de Defensa turco anunciara que un segundo misil había sido neutralizado este lunes, elevando la preocupación en ambas naciones.
Un diálogo necesario y urgente
Araqchi y Fidan han acordado formar un grupo conjunto de expertos militares para investigar estas denuncias a fondo, siguiendo el acuerdo alcanzado entre los presidentes de ambos países. En esta llamada crucial, Araqchi también ha señalado la importancia de estar alerta ante las maniobras israelíes, denunciando «conspiraciones» del régimen sionista que amenazan con romper los lazos amistosos entre Irán y sus vecinos.
Por su parte, Fidan ha dejado muy claro que cualquier violación del espacio aéreo turco es totalmente «inaceptable» y ha prometido que Ankara tomará todas las medidas necesarias para evitar futuros incidentes. Este es el segundo ataque similar en menos de una semana; el primero ocurrió en Hatay el pasado 4 de marzo.
No solo Araqchi se pronunció sobre este tema; incluso el presidente iraní, Masud Pezeshkian, se desmarcó el lunes de cualquier ataque contra Turquía durante su conversación con el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan. Pezeshkian atribuyó estos sucesos a intentos malintencionados desde Washington para crear discordia entre Irán y sus vecinos.
Erdogan fue claro al afirmar que Turquía nunca ha considerado enfrentarse a Irán y abogó por mantener abiertas las puertas del diálogo. En medio de esta tensión geopolítica, ambos ministros abordaron además las repercusiones del reciente conflicto impulsado por Estados Unidos e Israel contra Irán y cómo esto afecta a toda la región.

