En la noche de este lunes, el silencio fue roto por el estruendo de un nuevo ataque israelí en la Franja de Gaza. Al menos tres personas han perdido la vida, incluyendo a un menor de solo diez años, y más de diez han resultado heridas, muchas de ellas con lesiones graves. Este bombardeo tuvo lugar en un campamento de desplazados en Al Sawarha, una zona que ha visto demasiada violencia.
Un ciclo interminable de dolor
¿Cuántas veces más vamos a escuchar noticias como esta? La agencia palestina Sanad informa que este ataque llega justo después del alto el fuego que se instauró el 10 de octubre de 2025. Desde entonces, las cifras son escalofriantes: 641 palestinos muertos y más de 1.700 heridos. En total, desde que comenzó la ofensiva militar israelí el 7 de octubre de 2024, ya son más de 72.000 vidas arrebatadas y casi 172.000 personas heridas. Este conflicto no entiende ni de altos al fuego ni del sufrimiento humano; es una herida abierta que parece no cicatrizar.

