MADRID 8 Mar. (EUROPA PRESS) – Este domingo, a las 8:00 de la mañana (14:00 horas en la España peninsular), los colombianos han comenzado a acercarse a los centros de votación para participar en unas elecciones legislativas y primarias que no son solo un trámite, sino un verdadero termómetro del apoyo al presidente Gustavo Petro y su posible sucesor.
Un día marcado por la esperanza y algunos contratiempos
La jornada electoral se inauguró con un acto simbólico en la plaza de Bolívar de Bogotá, donde el registrador nacional del Estado Civil, Hernán Penagos, dio luz verde al proceso. Al evento asistieron personajes clave como el mismo Petro, ministros como Armando Benedetti y el alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán. Aunque todo parecía marchar bien hasta ahora, no podemos ignorar que anoche se reportaron incidentes preocupantes: varias urnas y cubículos fueron destruidos en Barranca Vieja, un corregimiento de Calamar (Bolívar). Como han señalado las autoridades competentes, están haciendo seguimiento a esta situación.
Aproximadamente 41 millones de colombianos están llamados a elegir entre más de 3.000 candidatos que buscan uno de los 102 escaños del Senado o los 182 de una Cámara de Representantes que cada vez está más fragmentada. La tarea no será fácil para quien quiera continuar con el legado del actual presidente.
Además, este domingo también se enfrentan tres aspirantes en las primarias presidenciales rumbo a Casa Nariño, donde ya hay siete nombres confirmados para disputar el cargo el próximo 31 de mayo. Nos encontramos ante unas primarias muy interesantes que abarcan desde la izquierda hasta la derecha del espectro político. Sin embargo, faltan algunos pesos pesados; Iván Cepeda busca mantener vivo el proyecto progresista y Abelardo de la Espriella es una voz ultraderechista que no estará presente hoy. En cambio, sí veremos a Claudia López, exalcaldesa de Bogotá y fuerte candidata del centro político, junto a Vicky Dávila, figura destacada dentro del conservadurismo colombiano y Paloma Valencia representando al uribismo.

