En una sala del juzgado de Vía Alemania, en Palma, se escuchó una historia desgarradora. Un taxista hindú, de tan solo 29 años, ha sido condenado a pagar 2.880 euros por abusos sexuales a una clienta británica en el aeropuerto de Palma. Y lo más escalofriante fue su frase: «Así se hacen las cosas en España». Esta declaración deja mucho que desear sobre cómo algunos aún piensan que pueden actuar impunemente.
La noche que todo cambió
Todo ocurrió en la madrugada del 3 de octubre de 2023. Una turista británica de 33 años había pasado un rato agradable en Punta Ballena, pero cuando decidió regresar a su hotel, ya era evidente que había bebido más de la cuenta. Su amigo tuvo la amabilidad de detener un taxi para ayudarla.
Una vez dentro del vehículo, el amigo indicó al conductor el destino y, sorprendentemente, antes incluso de arrancar, el taxista exigió el pago por adelantado: 50 euros, o eso dijo. La mujer, algo confundida y todavía bajo los efectos del alcohol, siguió sus indicaciones y pagó con tarjeta para luego sentarse en la parte delantera.
No pasó mucho tiempo antes de que este individuo aprovechara la situación. Durante el trayecto hacia el aeropuerto, comenzó a tocarla indecorosamente y hasta intentó besarla. ¡Qué horror! Al llegar al aeropuerto, simplemente la dejó caer y le soltó: «Así es como se hacen las cosas en España; vete acostumbrando».
Las consecuencias fueron devastadoras para la víctima. Tuvo que someterse a tratamiento psicológico y lidiar con ansiedad y depresión derivadas de esta experiencia traumática. Este caso resuena con fuerza en nuestra sociedad porque nos recuerda lo importante que es proteger a quienes visitan nuestro país; nadie debería pasar por esto.

