En un giro dramático de los acontecimientos, Bahréin ha hecho sonar la alarma este jueves. Las autoridades del pequeño reino del Golfo han denunciado un ataque con misiles lanzados desde Irán contra una de sus principales refinerías. Este acto bélico se enmarca dentro de las represalias que Teherán ha decidido tomar tras la ofensiva brutal que Estados Unidos e Israel desataron el sábado pasado sobre su suelo.
El fuego bajo control, pero no sin consecuencias
El Centro Nacional de Comunicaciones bahreiní ha informado sobre un “incendio limitado” en la refinería Bapco, la joya del petróleo del país. Aunque el fuego fue provocado por este ataque aéreo iraní, las autoridades aseguran que ya está bajo control. Se están realizando esfuerzos para verificar los daños y comprender el alcance real de esta situación tensa.
No hay que olvidar que entre los efectos colaterales de la ofensiva estadounidense e israelí se cuentan varios muertos, incluido el líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei. La respuesta iraní no se ha hecho esperar; han lanzado misiles y drones contra Israel y bases estadounidenses en Oriente Próximo. Una espiral de violencia difícil de detener que nos deja a todos preocupados por lo que pueda venir.

