La semana pasada, un grupo de seis trabajadores se encontró en una situación desesperante en el norte de Mallorca. Todo comenzó cuando un hombre les prometió pagarles 10 euros la hora para realizar reparaciones en un barco de transporte turístico en el Port d’Alcúdia. La promesa sonaba bien, pero al final resultó ser un verdadero desastre. Uno de los afectados relata cómo, tras 17 horas de trabajo incesante, al llegar el momento del pago, su «jefe» no solo se negó a abonarles lo acordado, sino que también empezó a amenazarlos e insultarlos.
Una amenaza que no se olvida
Este hombre, un ciudadano rumano de unos 40 años conocido como C.D., llegó incluso a sacar una escopeta, afirmando que iba a por ella para asustarles aún más y así conseguir que abandonaran el lugar. El miedo y la impotencia invadieron a estos trabajadores que ahora reclaman más de 2.000 euros entre todos ellos: «A mí me debe 520 euros», comenta uno de ellos con indignación.
A pesar de haber alertado a la Policía Local de Alcúdia sobre la situación, el estafador ya había desaparecido y las autoridades siguen buscando pistas sobre su paradero, ya que parece estar huyendo sin dejar rastro. Lo más preocupante es que este no es un caso aislado; otros afectados han salido del anonimato asegurando haber sufrido lo mismo: “Este sinvergüenza hizo trabajar durante una semana a seis personas y no pagó a ninguno”.
No solo eso; los agentes también están investigando al propietario del barco, quien supuestamente cobró más de 15.000 euros por las reparaciones realizadas sin haber remunerado adecuadamente a sus empleados. Es increíble pensar que perder un solo día de trabajo puede significar mucho para quienes viven al día.
Sorprendentemente, parece que este individuo tiene antecedentes relacionados con este tipo de delitos y suele moverse por zonas como Cala Rajada o Muro. Las historias son similares y cada vez más voces se levantan contra este engaño sistemático.

