Todo parecía estar listo para el encuentro entre Osasuna y Mallorca, programado para el viernes 6 de marzo. Sin embargo, en un giro inesperado, el partido se trasladará al sábado 7 a las 14:00 horas. Este cambio, aunque parece menor, tiene un impacto significativo en muchos seguidores bermellones que ya habían hecho sus reservas de avión y hotel.
La razón detrás de esta modificación está relacionada con los horarios de la Champions League. El Barcelona, que se enfrentará al Newcastle el martes 10, tuvo que adelantar su partido contra el Athletic en San Mamés al sábado a las 21:00 horas. Esto choca directamente con la hora originalmente asignada para nuestro querido Mallorca. Mientras tanto, el Real Madrid también ajustó su agenda, lo que añade más caos a la situación.
Cambios en cadena
No solo afecta a nuestro partido; otro duelo que también ha sufrido modificaciones es el Getafe-Betis, que pasará al domingo debido a este lío horario. En definitiva, lo que debería ser una fiesta del fútbol se convierte en un dolor de cabeza para muchos aficionados.
Así estamos hoy: con ganas de ver a nuestros equipos luchar en la cancha pero también lidiando con los inconvenientes que estas decisiones traen consigo. ¿Qué pensáis vosotros? ¿Es justo tener que alterar nuestros planes por decisiones ajenas?

