El próximo sábado, el banquillo del RCD Mallorca estará ocupado por Gustavo Siviero, quien tomará las riendas del primer equipo en un partido crucial frente a la Real Sociedad. Este movimiento se produce en un contexto de cambios rápidos y necesarios, ya que Martín Demichelis, el nuevo entrenador anunciado apenas unas horas antes, aún no ha tenido tiempo para preparar al equipo. En este escenario de incertidumbre, ¡es Gustavo quien se ha hecho cargo de los entrenamientos!
Un puente entre épocas
Siviero, conocido por su paso como jugador en el club bermellón y ahora técnico del filial, está listo para hacer su debut en Primera División bajo circunstancias claramente transitorias. Su trayectoria es una mezcla interesante: desde haber dirigido al Atlético Baleares hasta tener dos etapas distintas con el club blanquiazul. Esto nos lleva a recordar momentos históricos que conectan estos dos grandes equipos de Palma.
Volviendo a la historia, hay que mencionar a István Plattkó, el último entrenador que estuvo en el banquillo del Mallorca tras pasar por el Baleares. En aquellos tiempos de posguerra, Plattkó dirigió al Atlético Baleares y luego al Mallorca con resultados más bien modestos. Años después llegó Antonio Oviedo, una leyenda tanto como jugador como técnico, que también ocupó ambos banquillos y logró llevar al Mallorca hacia nuevos horizontes.
Siviero sabe lo que es enfrentarse a retos difíciles; tras una temporada complicada donde casi fue destituido con el filial descendiendo a Tercera RFEF, ahora se encuentra ante la oportunidad de brillar en la máxima categoría del fútbol español. Sin duda alguna, esta conexión histórica entre los dos clubes revive emociones y expectativas entre los aficionados.
Así pues, mientras nos preparamos para ver cómo se desenvuelve Gustavo Siviero en su nuevo rol interino frente a la Real Sociedad, solo podemos preguntarnos: ¿será capaz de transformar este momento crítico en una oportunidad dorada?

