El pasado 24 de febrero, a eso de las 11.00 horas, el ambiente tranquilo de un taller del barrio de la Soledat se vio sacudido por un acto de violencia incomprensible. Un hombre español, con 49 años a cuestas, decidió atacar sin razón aparente a otro ciudadano que nada había hecho para merecerlo.
La escena fue capturada por la mirada atenta de varios testigos que estaban allí. Según relatan, el agresor salió de un establecimiento y, como si le hubiera picado una avispa, entró al taller y propinó un fuerte puñetazo a su víctima sin decir ni una palabra. Lo curioso es que esta persona intentó seguirlo para entender qué había pasado; sin embargo, tropezó y cayó al suelo. Fue entonces cuando el atacante, lejos de mostrar compasión, le dio varias patadas en la cabeza. Una brutalidad.
Una comunidad en shock
A raíz del altercado, los presentes no dudaron en actuar y retuvieron al agresor hasta que llegaron los agentes de la Unidad de Seguridad Integral (USEI). La víctima tuvo que ser atendida por una ambulancia debido a las lesiones sufridas y ya ha expresado su intención de presentar una denuncia. Ante este panorama desolador, solo nos queda preguntarnos: ¿en qué momento nuestra sociedad ha decidido normalizar este tipo de comportamientos? El sospechoso fue detenido como presunto autor de un delito de lesiones y nosotros no podemos dejar pasar esto desapercibido.

