El corazón del Real Mallorca late con fuerza tras la llegada de Martín Demichelis. En una noche que marcó un antes y un después, el argentino se convirtió oficialmente en el nuevo entrenador del equipo, tomando el relevo de Jagoba Arrasate. Con la misión de lograr la permanencia en Primera División, Demichelis no tardó en dirigirse a los aficionados a través de las redes sociales, expresando su gratitud: «Gracias por confiar y permitirme seguir creciendo junto a ustedes».
Un regreso lleno de esperanza
Volver al fútbol español es para él más que un simple trabajo; es un auténtico orgullo. Tras haberse retirado como jugador en 2017 en el Málaga, donde también comenzó su carrera como segundo entrenador, ahora tiene la oportunidad de demostrar su valía desde el banquillo bermellón. Con contrato hasta final de temporada, más una opción para extenderlo, está claro que la confianza depositada por la dirección deportiva liderada por Pablo Ortells es crucial.
Sin embargo, no todo son buenas noticias: el Mallorca atraviesa un momento complicado. Con tres derrotas consecutivas y ocupando puestos de descenso, la tarea que le espera a Demichelis no será nada fácil. Enfrentarse a este desafío requiere valentía y determinación, algo que él parece tener claro. Su objetivo es sencillo pero ambicioso: sacar al equipo del atolladero y devolverle a su afición la ilusión perdida.
Mientras tanto, Gustavo Siviero asumirá temporalmente las riendas del equipo en el próximo encuentro contra la Real Sociedad. Pero todos estamos expectantes; ¿logrará Demichelis dar ese giro esperado? Sin duda, los mallorquinistas esperan ansiosos ver cómo este nuevo capítulo se desarrolla y qué sorpresas les traerá esta temporada.

