La historia que hoy les traemos es de esas que ponen los pelos de punta. En sa Pobla, un hombre ha sido condenado a pagar una multa de 3.600 euros por alimentar a sus perros, Boc y Kira, con cabritos vivos. La jueza no se ha andado con rodeos: además de la multa, lo inhabilita durante dós años y tres meses para cualquier actividad relacionada con animales. Y es que lo que hizo este individuo es difícil de comprender.
Un espectáculo aterrador
Los hechos se remontan a antes del 5 de septiembre de 2023. Este hombre, apasionado de la cetrería desde hace 40 años, decidió grabar un ataque brutal donde azuzó a sus perros para que atacaran a una cabra y su cabrito. La jueza destacó cómo el acusado sujetaba al cabrito por las patas mientras el otro animal era asediado por los perros. Un espectáculo aterrador que no solo causó sufrimiento físico sino también psíquico a estos inocentes animales.
A pesar de las evidencias presentadas en forma de vídeos —que el propio acusado reconoció haber difundido— su defensa intentó minimizar la situación diciendo que simplemente quería que los perros conocieran a los cabritos. Pero claro, ¿quién puede creerse tal cosa? El perito incluso descartó cualquier intención legítima detrás del comportamiento del acusado.
Es realmente inquietante pensar en cómo hay personas que pueden disfrutar haciendo sufrir así a otros seres vivos. La justicia ha hablado, pero nos queda la pregunta: ¿cuántas situaciones similares se esconden tras las puertas cerradas? Hoy más que nunca debemos alzar la voz contra el maltrato animal y trabajar juntos para erradicar estas prácticas tan crueles.

