El aire en Sant Joan se siente diferente. Este año, el Mobofest llega a su fin y lo hace a lo grande, con Antònia Font como cabeza de cartel de esta última edición. Una despedida que muchos temían, pero que promete ser inolvidable. La música resuena por las calles mientras los asistentes se preparan para disfrutar de un evento que ha marcado la cultura local durante una década.
Un festival lleno de emociones
A medida que se acerca el momento culminante del festival, la emoción se palpa en cada rincón. No es solo un concierto; es una celebración del talento y la pasión de artistas que han dejado huella en nuestro corazón. El Mobofest no solo ha sido un escaparate musical, sino también un punto de encuentro para toda una comunidad que vive y respira música.
Este año, al igual que en anteriores ediciones, el ambiente está cargado de nostalgia y alegría. Muchos comparten historias sobre cómo este festival les ha unido a sus amigos y familiares. A pesar de las críticas sobre su finalización, los asistentes no pueden evitar sonreír al recordar momentos compartidos bajo el mismo cielo estrellado.

