En un nuevo giro de tuerca en las tensas relaciones internacionales, Donald Trump, el presidente de Estados Unidos, ha decidido poner sobre la mesa una advertencia directa a Irán. En sus declaraciones de este jueves, dejó claro que si Teherán sigue haciendo oídos sordos a las negociaciones nucleares, estamos ante una “segunda fase” que podría resultar bastante dura para ellos. “Si no podemos llegar a un acuerdo, pasaremos a esa segunda fase. No quiero eso”, expresó con firmeza ante los medios.
Estas palabras vienen tras su reunión en la Casa Blanca con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu. En ese encuentro, se discutió la posibilidad de optar por el diálogo frente a las crecientes presiones para lanzar un ataque contra Irán. La situación es compleja y parece que ambos lados están intentando navegar por aguas turbulentas.
Nuevas conversaciones y mediación omaní
El pasado viernes, hubo una ronda de conversaciones indirectas entre Estados Unidos e Irán sobre el polémico programa nuclear iraní en Mascate, Omán. Gracias a la mediación del ministro de Exteriores omaní, Badr al Busaidi, lograron acordar seguir en contacto. Pero aquí está lo preocupante: Trump subraya que sin un visto bueno claro por parte de Teherán hacia las negociaciones, las cosas podrían volverse muy traumáticas para ellos.
Las palabras del presidente americano resuenan fuerte y claro: tras tantos intentos fallidos de acercamiento y diálogo, parece que se agota la paciencia y los tiempos se acortan. ¿Qué nos espera si esta tensión sigue creciendo? Solo queda esperar mientras los líderes continúan moviendo sus piezas en este complicado tablero geopolítico.

