La historia reciente de Google no ha sido precisamente un paseo. Con la presión constante de las autoridades, ahora se suma una nueva complicación: la empresa tiene que desembolsar 135 millones de dólares (más de 110 millones de euros) por haber recopilado datos en Android sin el permiso necesario. Esta noticia, revelada por la agencia Reuters, viene acompañada de una demanda colectiva que pone en tela de juicio las prácticas del gigante tecnológico.
Las consecuencias de una mala jugada
¿Pero qué significa realmente esto para nosotros, los usuarios? Pues bien, parece que Google ha estado recogiendo información incluso cuando cerramos sus aplicaciones o desactivamos el compartir ubicación. La situación es grave y no es nueva; recordemos que ya el año pasado un tribunal californiano le impuso otra sanción millonaria por motivos similares. Y aquí estamos otra vez.
Aquellos que se sienten perjudicados argumentan que Google no solo ha cruzado la línea, sino que además lo hizo con bastante descaro. La información obtenida, según dicen, fue utilizada para mejorar productos y potenciar estrategias publicitarias. Algo que muchos consideran totalmente inaceptable.
No obstante, desde Google han salido al paso asegurando que no han hecho nada malo desde noviembre de 2017. Pero esto suena más a intento de limpiar su imagen ante un público cada vez más desconfiado.
Si finalmente esta demanda colectiva se aprueba, los afectados podrían recibir hasta 100 dólares cada uno (unos 80 euros). Sin embargo, hay un matiz: los abogados detrás del caso podrían llevarse cerca de 39,8 millones de dólares, lo cual plantea serias dudas sobre quiénes son realmente los beneficiarios en este tipo de situaciones.
En resumen, mientras Google busca cerrar viejas heridas legales relacionadas con el uso indebido de datos personales, nosotros seguimos siendo parte del juego sin haber dado nuestro consentimiento explícito. Es hora de preguntarnos qué tanto control tenemos sobre nuestra propia información y cómo vamos a defender nuestros derechos como usuarios frente a estos gigantes tecnológicos.

