WhatsApp, esa aplicación que nos ha acompañado desde sus inicios, está dando un giro inesperado en su modelo de negocio. Desde su llegada a España en la década del 2010, hemos disfrutado de ella sin coste alguno. Pero ahora, según rumores que no dejan de crecer, se avecina una suscripción opcional para aquellos que quieren esquivar los anuncios. La cifra que se baraja es de unos 4 euros al mes, y aunque aún no hay confirmación oficial, la idea ya está causando revuelo.
Una historia de cambios y anuncios
Recordemos cómo comenzó todo: WhatsApp llegó ofreciendo su primer año gratis y después cobrando una pequeña cuota anual. Era un tiempo en el que cada mensaje enviado por SMS pesaba en nuestro bolsillo y WhatsApp se presentó como la salvación. Sin embargo, tras ser adquirida por Facebook en 2016, esa tarifa desapareció para siempre y pasamos a disfrutarla sin interrupciones ni publicidad.
A día de hoy, ese equilibrio idílico parece estar en peligro. La compañía ha decidido dar un paso hacia adelante (o hacia atrás) e introducir anuncios en secciones como Estados y Canales. Pero aquí viene lo interesante: si no queremos ver esos anuncios molestos, tendremos la opción de pagar una suscripción mensual. Es como volver a los viejos tiempos, pero con un toque moderno donde el pago es opcional.
Lo cierto es que esta estrategia encaja perfectamente con las tendencias actuales del mundo digital. En plataformas como Facebook e Instagram ya vemos cómo conviven anuncios y suscripciones; ahora WhatsApp parece seguir ese camino. Aunque muchos usuarios han expresado su descontento ante este cambio, hay quienes creen que puede ser una buena alternativa para mantener nuestra experiencia libre de distracciones.
En definitiva, este nuevo movimiento podría cambiar nuestra manera de comunicarnos a través de la app más popular del mundo. Aún queda mucho por ver sobre cómo afectará esto a nuestra relación diaria con WhatsApp; lo único seguro es que estamos ante un momento crucial para todos nosotros.

