Este viernes, la ciudad de Manacor se ha unido en un abrazo solidario a la familia de Miguel Ángel Flórez, el joven saxofonista de tan solo 18 años que perdió la vida trágicamente en un derrumbe. En la iglesia Nostra Senyora dels Dolors, el obispo Sebastià Taltavull nos recordó que cuando escuchamos a la Banda de Música, debemos pensar que él también está sonando con nosotros.
Una tarde de homenaje y recuerdo
En medio del bullicio festivo por Sant Antoni, los padres de Miguel Ángel y su hermano Cristian Andrés, quien milagrosamente fue rescatado bajo los escombros, salieron a agradecer el apoyo incondicional que han recibido. La tristeza era palpable, pero también lo era el cariño de una comunidad que no se rinde ante el dolor. La vivienda donde ocurrió esta tragedia se encuentra en la calle Sant Francesc y fue devastada por el colapso del techo mientras todos dormían.
Afortunadamente, los padres lograron escapar ilesos. Sin embargo, el destino quiso que Miguel Ángel no tuviera la misma suerte. Su hermano menor estaba justo debajo en su litera y logró sobrevivir. Los amigos y familiares han dejado velas y flores en su memoria frente al edificio siniestrado, creando un pequeño altar que es un símbolo del amor que siempre tendrán por él.
Mientras tanto, las investigaciones avanzan. La Policía Científica ha estado revisando lo sucedido y parece ser que las vigas estaban ya muy deterioradas debido a la humedad y a los años que tenía esa casa construida en 1900. Una historia trágica pero llena de esperanza; porque aunque hoy lloremos juntos, también celebramos la vida de aquellos que amamos.

