PALMA – BIBLIOTECAS – La Biblioteca de Cort ha decidido aprovechar el verano para darle un buen lavado de cara. Después de dos semanas de obras, reabrirá sus puertas el próximo lunes con un suelo nuevo que ya hacía falta. Pero mientras eso sucede, hay algo que está causando revuelo: la notable ausencia de libros en castellano en muchas bibliotecas municipales.
Hoy, durante una rueda de prensa cargada de emociones, Fulgencio Coll, el líder de Vox, no ha dudado en señalar esta problemática. «En muchas bibliotecas se nota a simple vista que hay una clara desproporción», ha dicho con voz firme. Y es que su propuesta no se trata solo de cambiar unos títulos por otros; aquí están hablando de garantizar la libertad lingüística. Quieren asegurarse de que ninguna lengua imponga a otra y que todos podamos elegir lo que leer.
Un llamado a la diversidad cultural
Coll ha destacado que esta situación impacta especialmente a los más jóvenes. En las secciones infantiles y juveniles, donde los libros en catalán son mayoría y los títulos en castellano brillan por su ausencia, la alarma se dispara. Por eso piden un informe técnico detallado sobre cómo está compuesta cada biblioteca municipal: qué edades cubre, qué idiomas ofrece y quiénes son los autores presentes.
No se quedan ahí; también proponen establecer criterios claros para la adquisición y renovación de libros. El objetivo es equilibrar esa balanza entre catalán y castellano, prestando especial atención a las áreas más perjudicadas. Mientras tanto, nosotros seguimos esperando un sistema más inclusivo que refleje realmente nuestra rica diversidad cultural.

