El conflicto en la Franja de Gaza vuelve a desgarrar corazones. Este jueves, los bombardeos ejecutados por el Ejército israelí han dejado un trágico balance de catorce muertos, entre ellos cinco niños inocentes. Todo esto sucede en medio de un alto el fuego que ya parecía haber traído algo de esperanza desde el 10 de octubre de 2025.
Las informaciones procedentes del diario palestino ‘Filastin’ confirman que estos ataques se dirigieron contra una vivienda próxima a una mezquita en Al Bureij, así como un almacén y una tienda en la ciudad de Gaza. Pero eso no es todo; también hubo impactos en la zona de Al Mauasi, cerca de Jan Yunis. Es devastador pensar que, mientras nosotros hablamos aquí, muchas familias están sufriendo la pérdida irreparable de sus seres queridos.
La justificación detrás del ataque
El Ejército israelí ha intentado justificar sus acciones alegando que atacaron «infraestructuras terroristas» pertenecientes al movimiento Hamás, afirmando que los bombardeos estaban dirigidos a eliminar puntos de lanzamiento y otros objetivos relacionados con lo que ellos consideran terrorismo. Sin embargo, las cifras hablan por sí solas: según autoridades gazatíes, desde el inicio de esta ofensiva militar han perdido la vida más de 71.395 personas, con 171.287 heridos, incluyendo 425 muertes y más de mil heridos solo desde el 10 de octubre.
¿Y qué pasa con los cuerpos atrapados bajo los escombros? Las ambulancias y equipos de Protección Civil aún no han podido acceder a muchas áreas afectadas, dejando a varias víctimas sin poder recibir ayuda. La realidad es cruda y dura; no podemos mirar hacia otro lado cuando hay tanto dolor y sufrimiento acumulado.

