BERLÍN, 12 Dic. – Este jueves, el Ministerio de Asuntos Exteriores alemán ha decidido convocar al embajador ruso, Sergei Nechayev, en medio de una creciente preocupación por supuestos actos de sabotaje y ciberataques que se han intensificado en el marco de la campaña electoral para las elecciones federales del próximo febrero de 2025. Las autoridades alemanas no se andan con rodeos y apuntan directamente a Moscú como el cerebro detrás de una estrategia destinada a dividir la sociedad alemana y sembrar desconfianza mediante campañas de desinformación.
Una sombra sobre la democracia alemana
A lo largo del último año, estos ataques no solo han incluido tácticas de manipulación mediática; también hemos visto incidentes muy concretos, como los ciberataques que interrumpieron el tráfico aéreo en agosto de 2024. La cartera de Exteriores ha declarado con firmeza: «Es evidente que, con la campaña ‘Storm 1516’, Rusia ha intentado influir en nuestras elecciones federales y sigue metiendo mano en nuestros asuntos internos».
Estas campañas han sido un constante dolor de cabeza para figuras clave como el canciller Friedrich Merz, así como para el exvicecanciller Robert Habeck, quienes se han convertido en blancos prioritarios dentro del juego sucio orquestado desde el Kremlin. Y no es solo cuestión política: desde el gobierno advierten que Rusia representa una amenaza directa a nuestra seguridad, no solo por su invasión a Ucrania sino también por esta guerra híbrida que parece fluir sin freno hasta Alemania.

