Nadia Leguel, una británica de 52 años, ha encontrado en Nerja, Málaga, un nuevo hogar que le ha permitido dar un giro radical a su vida financiera. Después de cinco meses residiendo en esta encantadora localidad costera, ella misma lo dice: «Es la decisión más inteligente de mi vida». Y es que, aunque el coste de la vida sube en todas partes, parece que en España todavía hay un resquicio para respirar.
Un cambio necesario
La realidad del Reino Unido se había vuelto insostenible para Nadia. «Vivir allí se había convertido en una pesadilla económica», confiesa con sinceridad. Antes de hacer las maletas y mudarse al sol español, ella era dueña de un piso modesto cerca de Battersea, donde el alquiler y los gastos mensuales sumaban casi 2.000 euros. Una carga pesada que no podía soportar más.
Ahora, su situación ha cambiado drásticamente. En Nerja alquila un apartamento con dos habitaciones por apenas 960 euros al mes. Y eso no es todo; sus facturas han disminuido notablemente: «No tengo impuesto municipal ni licencia de televisión; solo pago 16 libras al año por la recogida de basura», explica entusiasmada.
A medida que suma los números, Nadia se siente cada vez más liberada: ahorra alrededor de 1.370 euros al mes gracias a este nuevo estilo de vida que le permite volver a respirar sin preocupaciones constantes sobre el dinero.
El cambio ha sido tan positivo que incluso comparte su experiencia con otros británicos buscando mejorar su calidad de vida: «¿Por qué quedarnos atados a una hipoteca cuando aquí podemos vivir mejor?» Su historia refleja la realidad actual de muchos expatriados que buscan salir del monocultivo turístico y encontrar un lugar donde realmente puedan disfrutar del presente sin las cadenas del pasado.

