La tarde del pasado 11 de noviembre, el Son Moix se transformó en un escenario lleno de risas y emoción gracias a ‘La Batalla dels Gegants’. Casi mil espectadores se reunieron para ver cómo los jugadores del RCD Mallorca y del Fibwi Palma se lanzaban a una exhibición que prometía más diversión que competencia. Y vaya si lo lograron.
Una Exhibición Inesperada
El evento consistió en dos mitades bien diferenciadas: primero, un partido de fútbol sala que dejó mucho que desear en cuanto a técnica, pero rebosante de momentos cómicos; luego, un rato de baloncesto donde los jugadores intentaban demostrar su habilidad con el balón. “¡Vengo a ver chicos guapos!”, bromeaba una espectadora mientras sus amigas reían a su lado.
No hay duda de que ver a Spencer, un ala pívot, regatear como si estuviera en el campo del fútbol fue todo un espectáculo. La cabeza de Aramburu sobresaliendo del larguero mientras defendía la portería solo aumentaba la risa colectiva. Algunos jugadores tomaron la mitad de fútbol más en serio, como Cuéllar, quien exclamó medio en broma: “¡Fuera de juego!” porque siempre quedaba uno solo al ataque.
Dani Rodríguez y compañía no quisieron pasar desapercibidos; marcaron goles y levantaron al público con sus habilidades. Por otro lado, Nil Torreguitart debutó como portero manteniendo su portería a cero contra Lucas Capalbo, cuyo talento es tan notable con las manos como con los pies.
A pesar del deseo ferviente por parte del Fibwi de anotar algún gol -que parecía esquivo-, el resultado final tras esos primeros 20 minutos fue un contundente 0-6. Pero la historia no terminó ahí. En la segunda mitad, los jugadores salieron dispuestos a cambiar las cosas. Con David López liderando el salto inicial y buscando reivindicarse junto al resto del equipo, lograron encestar varias veces celebrándolo como si fueran goles.
El momento culminante llegó cuando Samu Costa anotó un triple sobre la bocina. ¡La locura estalló! Todos los presentes celebraron juntos esa victoria simbólica que cerró un evento lleno de sonrisas y buenos momentos. Sin duda alguna, esta batalla debería repetirse en diferentes formatos en el Palau d’Esports; sería un éxito rotundo para todos.

