La tensión en el aire era palpable en el Teatro Real de Turín, donde Carlos Alcaraz se presentó junto a otros cinco tenistas para dar inicio a las ATP Finals. Tras una etapa complicada por su lesión, el murciano no ocultó que sigue cuidando su tobillo izquierdo, afectado por un esguince de grado dos durante la primera ronda en Tokio. Aunque avanza positivamente, asegura que aún jugará con protección.
El camino hacia la recuperación
“Jugaré con vendaje por precaución”, comentó Alcaraz con esa sinceridad que lo caracteriza. A pesar de las limitaciones que le imponía el vendaje anteriormente, ahora se siente cada vez más suelto en la pista. “Voy quitándole capas al vendaje para que mi tobillo gane fuerza y estabilidad”, añadió. Su progreso es evidente; incluso ha comenzado a deslizarse con la pierna izquierda, un signo claro de confianza y soltura.
Aunque dejó escapar un suspiro al recordar su decepción tras salir de París, también aclaró: “No estoy hundido como me sentí en Miami”. La actitud optimista de Alcaraz resuena entre los aficionados y nos recuerda que la resiliencia puede transformar cualquier desafío en una oportunidad. Y así es como Carlos va abriendo camino hacia nuevas victorias, mientras todos nosotros lo seguimos apoyando desde la grada.

