Bernat, un hombre de la zona, llega cada mañana a las 9:00 al supermercado de la Via Palma en Manacor. Es su rutina abrir el carrito donde vende cupones. Pero hoy, como si el destino hubiera decidido jugar con él, algo fuera de lo común ocurrió poco después de que comenzara su jornada. Una mujer, habitual en ese rincón pidiendo donativos, recibió una llamada. Al responder, pegó un grito que resonó entre los pasillos del supermercado y salió corriendo hacia una casa abandonada.
Un descubrimiento aterrador
“Ella suele estar por aquí a menudo”, relata Bernat aún sorprendido por lo sucedido. “Cuando escuché su grito me dio un escalofrío”. La mujer se dirige frecuentemente a esa zona donde hay varias personas sin hogar. Pero este día no sería como cualquier otro; tras el alboroto comenzaron a llegar ambulancias y coches de la Policía Local. La situación se tornó grave cuando encontraron el cuerpo de un hombre con evidentes signos de violencia.
Las autoridades no tardaron en avisar a la Policía Nacional y así comenzó una investigación que cambiaría todo en ese pequeño rincón del barrio. A las 16:30 horas, tras finalizar los trámites forenses, el cuerpo fue trasladado para realizarle la autopsia. Mientras tanto, los vecinos observaban desde sus ventanas preocupados; algunos comentaban que era habitual ver entre cuatro y cinco personas viviendo allí en condiciones difíciles.
“Ayer vi a esa pareja discutir”, comenta uno de los testigos con voz temblorosa. “La mujer parecía estar acompañada por otra persona y ambos estaban visiblemente afectados por el alcohol”. Con cada palabra queda claro que esta tragedia ha dejado huella no solo en quienes vivían cerca sino también en todos aquellos que pasan por esa esquina cada día.
La escena ha sido acordonada mientras la Policía Nacional lleva a cabo todas las diligencias necesarias para esclarecer lo ocurrido. Un relato triste pero real sobre cómo situaciones cotidianas pueden volverse desgarradoras en un instante.

