En la madrugada de este viernes, el cielo de Kiev se tiñó de dolor tras un brutal ataque con drones y misiles del Ejército ruso. Al menos cuatro personas han perdido la vida, y otras 20 han resultado heridas. Los equipos de rescate están trabajando a destajo, luchando contra el tiempo y las llamas que consumen varias zonas de la capital ucraniana. Todo esto, mientras las vías del metro, vitales para el día a día de los ciudadanos, han quedado gravemente dañadas.
La angustia en Kiev
El alcalde Vitali Klitschko no ha tardado en utilizar su cuenta de Telegram para compartir la devastadora noticia y dar cuenta del estado crítico que atraviesan muchas familias. Pero esto no es todo; ya durante la noche del jueves, Timur Tkachenko, el líder militar en Kiev, había hecho un llamado desesperado a la población para que buscaran refugio ante la inminente amenaza de los ataques. Una advertencia que resonó con fuerza y que ahora parece más urgente que nunca.
No podemos quedarnos callados ante esta barbarie. La comunidad siente una mezcla de rabia y tristeza al ver cómo se repite esta historia sin fin. ¿Hasta cuándo vamos a permitir que estos actos inhumanos sigan ocurriendo? Es momento de levantar la voz por aquellos que ya no pueden hacerlo.

