En medio de la conmoción que ha generado su juicio, Gérard Depardieu se plantó frente al tribunal parisino y negó con vehemencia las acusaciones de agresión sexual formuladas por dos trabajadoras del rodaje de ‘Les volets verts’. Con 76 años y una carrera llena de luces y sombras, el actor se defendió asegurando que no es un «sobón». “No veo por qué disfrutaría manoseando a una mujer en un plató”, afirmó, dejando claro que considera estas denuncias como un ataque a su persona.
Un roce o algo más: el dilema del contacto físico
A pesar de reconocer que tuvo un contacto físico con una de las denunciantes, lo redujo a un simple roce en la cadera para evitar caer. Un intento quizás torpe de justificarse ante el tribunal. En este caso, enfrenta serias consecuencias: hasta cinco años de cárcel y 75.000 euros de multa. Las acusaciones son graves; desde agresiones sexuales hasta comentarios sexistas que han dejado boquiabiertos a muchos.
Las víctimas, una decoradora llamada Amélie y una asistente de dirección, están listas para testificar sobre lo ocurrido en septiembre de 2021, cuando supuestamente sucedieron los incidentes en un apartamento donde se filmaba la película. La decoradora sostiene que fue arrinconada e inmovilizada por el propio actor. Comentarios como «ven a tocar mi gran sombrilla”, proferidos por él durante el rodaje han hecho saltar todas las alarmas sobre su conducta.
Aún así, Depardieu intenta rebatir cada punto; admite haber dicho cosas groseras pero rechaza cualquier tipo de agresión. Sin embargo, hay quienes cuestionan su versión y sugieren que simplemente está intentando salir del paso ante la presión mediática y social.
Pese al revuelo mediático, llegó al juicio tranquilo y rodeado por amigos como Vincent Pérez o David Foenkinos. Los jueces han tenido que lidiar con maniobras dilatorias por parte de la defensa, lo cual ha retrasado las audiencias hasta más allá del tiempo previsto inicialmente.
La tensión está en el aire mientras todos esperan escuchar los testimonios clave. En definitiva, esta historia apenas comienza a desenredarse y promete dar mucho más que hablar.